Avisar de contenido inadecuado

Yo no quiero estar aquí.

{
}

Diario de Dave
31 de Agosto de 2010

Hoy termina la guerra. Bueno, eso nos han dicho. En este loco mundo ya no se sabe quién dice la verdad y quién miente. Ya han pasado siete años. Sinceramente, ignoro como y cuando inició esta tortura. Solo recuerdo a los reclutas frente a mi casa, a mi esposa llorando, y mis hijos destrozados....Sí, mi viejo abuelo lo solía decir. La guerrra es una locura. Por mucho tiempo estuve de acuerdo con él pero....quizá la guerra no sea una locura. Quizá la locura seamos nosotros. Los humanos. Oh sí, el sinónimo más apegado a la locura. El dinero nos trastorna. Y hay que ver a que nivel. Solo el dinero fue capaz de que los de arriba me hicieran matar tantos inocentes. Pero claro, ellos no estaban aquí. Ellos limpiándose las manos mientras nosotros buscamos unas armas químicas que jamás existieron. Ellos cenando costosos platillos y nosotros aquí, en el campo de batalla, donde lo más que podemos hacer es frecuentarnos en las tardes, donde nunca hay descanso, mirar con horror nuestras cicatrices y deprimidos contar las historias que hay tras ellas. Sí, la vida por acá es dura. Dudo de hecho que este infierno se pueda llamar vida. Aquí junto a cada cabecera descansa una foto familiar. Y cada noche, las miradas melancólicas se posan en esas fotos resquebrajadas, preguntandose por enésima vez en la velada, cuando regresaran a casa. Cuándo saldrán de aquí.
Y no soy la excepción. Nunca fui adepto a las armas. Mi familia tampoco. Jamás escuché algo bueno de ellas que saliera de la boca de mis padres. Nunca la consideré como una amiga. Si supieran el peso y el terrible ardor que sentí en mis manos la primera vez que tomé una. Eso fue en el 2003. Cuando llegamos aquí. Solo nos dijeron "Adelante" y nos pusieron ese fenómeno en las manos. Llevo siete años cargando la condena de la guerra y la carga de un arma. Ya olvidé como era mi vida antes de estar aquí. Como les decía, ya olvidé lo que es vivir.
Y hoy....¿hoy qué puedo decir? Hoy me avisan que la guerra ha terminado. Muchos se alegran. Yo también lo hice, imaginé mi expresion de felicidad genuina al ver a mis hijos y a mi esposa. Y sus caras al verme vivo.
Pero...a que precio terminó? Ellos no se imaginan cuantos niños tuve que asesinar. Ellos no saben las veladas de insomnio que pasé, pues sus inocentes miradas perdidas se me aparecían en la conciencia.Ellos no saben cuantas familias destrui y cuantas personas masacré. No es fácil tomar un arma y disparar ¿Sabes? Y no es un orgullo lograrlo. No es un orgullo saber que cuando robas una vida no sientes nada. Pues has perdido todo. Has perdido el alma y....Estas en ruinas.
Hoy yo ya no se en qué creer, en qué pensar.Yo ya no creo en los políticos, y mucho menos en el maldito que me desterró aquí, al mismisimo infierno. Mañana regresamos a casa. Estamos haciendo las maletas con las pocas cosas que nos quedan. Esta tarde iré a un acantilado cerca de aquí. Y desde muy alto tiraré esa arma que me atormentó tantos años. Esa arma culpable de que cada noche mis manos estuvieran manchadas de sangre y culpa.
los periódicos del mundo gritan triunfantes, terminó la guerra. Saldremos de aquí. No quiero pisar mi país.
LO que me consuela esta noche. Es que apenas caiga este sol...no volveré a sembrar el terror....Nunca más.

{
}
{
}

Deja tu comentario Yo no quiero estar aquí.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre