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Absimilis

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Alrededor de la homosexualidad, millares de opiniones y posturas diversas se concentran. Y es que, viviendo en un mundo como el actual, apenas aprendemos a  tolerar y aceptarnos entre nosotros.
Así es.  El geoide ha sido habitado por nuestra especie, quien no solo se contenta con degradar suelo, aire y agua a su paso, sino se consume y corrompe a sí mismo, sumisa y sin darse cuenta. Hoy, una de las minorías más mencionadas, es la LGBTTTI (Lésbico, Gay, Bisexual, transexual, Transgénero, Travesti e Intersex)
Siendo 2011, se gesta una “Marcha por la vida” en el estado de Jalisco, que defiende la frase “Jalisco no es homosexual” Y es ahí donde entramos al tema y nos preguntamos al unísono ¿Porqué somos así?

La libertad de expresión es un derecho constitucional, todos y cada uno de nosotros lo merece, y es algo con lo que estoy completamente de acuerdo. Sin embargo, opino que en este caso, el derecho se enfoca hacia un punto de intolerancia, ya que ¿Qué puedes argumentar en contra de un ser humano como tú, que lo que busca es que su forma de amar sea aceptada?
El dato anterior es solamente la punta del iceberg, ya que sobre homosexualidad infinidad de cosas han acontecido.
Y sobre todo en nuestro país, ya que si recordamos, hace varios meses se reformaron algunos artículos de la Constitución Política, que dieron paso legal al matrimonio y la adopción por parejas homosexuales.
Habiendo mostrado ya, una pequeña introducción acerca del contexto social en el que vivimos, hemos de mencionar que el presente artículo se fracciona en dos venas capilares, pues he de tratar el tema del matrimonio separado de la adopción a fin de señalar con mayor precisión mis ideas.

Matrimonio.
Ante este nuevo cambio que ocurrió en nuestra sociedad, Constitución y quizá forma de ver una nueva estructura, las reacciones no se hicieron esperar, los pros y contras comenzaron a llover.
Teniendo esta situación en puerta, y después de repasar diferentes documentos, y escuchar datos, he concluido que mi posición se encuentra a favor de esta reforma.

Pero evoquemos argumentos.
En primer y fundamental lugar, hemos de recordar que una condición humana es el amor. Una característica innata y vital.
Proteger la dignidad humana, es también defender la capacidad y manera de amar, mientras no afecte a terceros.
La propuesta de matrimonio homosexual, surge como respuesta a una reconfiguración de la familia, y una necesidad fisiológica y natural del humano, que como ya mencionamos antes, es la acción de amar.


“A partir de la transformación y evolución social que ha sufrido la Ciudad de México en los últimos años, la constitución de la familia ha cambiado y se ha ido transformando, lo que representó la presencia de nuevas necesidades jurídicas en la ciudadanía.”

Y éste es un factor por recalcar.
Las familias cambian. Los modelos no son los mismos a los de antes. Al paso de la industrialización, y con el correr de los siglos, naturalmente estas cambiaron.

Lejos de una supuesta existencia natural, las familias son producto de la evolución histórica y cultural de las distintas sociedades.
Viviendo en un siglo XXI como el de hoy por hoy, diversos factores modifican al concepto que tenemos hoy de familia. Entre ellos podemos mencionar a los avances tecnológicos, las migraciones, la reducción de la fecundidad, la ampliación de la esperanza de vida, el envejecimiento poblacional, los cambios en el mundo del trabajo, las crisis de crecimiento, empleo e ingresos, la incertidumbre social, entre muchos otros.
Los elementos anteriores, permiten definir un nuevo concepto de familia, y es así como hoy conocemos familias mono parentales, de padres separados y homo parentales.
Yo considero que legalizar el matrimonio homosexual no debe ser visto como una causa de morbo o perversión, sino al contrario, ser visto como un paso hacia la aceptación de nuevas formas de mostrar afecto, y un avance hacia la tolerancia y estímulo a pluralidad de ideas, y formas diferentes de pensar y sentir.

 

Adopción

La adopción homosexual surge también como una necesidad de las transformaciones que sufre la familia a lo largo del tiempo.
Biológicamente, se dice que un hombre y una mujer son idóneos para la complementariedad y la cría de un niño.
Sin embargo, hoy en día hemos hecho espacio a una realidad un poco alterna. Pues ya se tiene conciencia de la existencia de cambio de roles sociales, y nuevos modelos de familia que son aceptados.

La cúspide a la que siempre llegamos cuando abordamos el tema de adopción, son los rasgos biológicos existentes en una unión homosexual.

En primer lugar, uno de los más fuertes argumentos usados, es que la homosexualidad es una enfermedad, y que ésta al aplicarse en una familia, puede resultar “contagiosa”

“…la salud mental de una persona no depende de su orientación sexual. “
-Instituto Nacional de Psicoanalistas


Y a pesar de que en 1973 la homosexualidad fue excluida de ser considerada enfermedad en el DSM-III (Diagnostic and Statistical Manual of mental Disorders) debemos destacar que enfermedad es un concepto muy subjetivo.
Tanto, que ni siquiera los psicólogos consiguen colocar un patrón para ello.
Con lo anterior concluir que, que algo sea diferente, para algunos puede ser malo, y para otros no, sin embargo no significa que lo sea.

El siguiente punto importante es ¿Cómo afectaría una relación familiar homo parental al niño?

En un principio, el fundamento en el que la PGR se basó para declarar inconstitucional la adopción homosexual, era que ésta atentaba contra los derechos del menor, los cuáles eran los que tenían más validez en la situación.

“Las familias son producto de la evolución histórica y cultural de las sociedades. Por ello, las transformaciones sociales exigen del Estado el reconocimiento y atención a los fenómenos emergentes”

 

Si nos transportamos a un plano científico, los cuestionamientos se acentúan.
Sin embargo, un estudio realizado por el Instituto nacional de Psicoanalistas, redacta lo siguiente:

 

“Los estudios internacionales, de asociaciones psiquiátricas y psicológicas estadounidenses, canadienses, españolas, francesas y británicas y de otros países han sido pioneros en reconocer derechos a las parejas del mismo sexo, indican que no hay evidencia empírica que indique que las parejas del mismo sexo no sean aptas para la crianza de un niño niña.”

 

Por el contrario, los abundantes estudios científicos señalan que los hijos y las hijas de parejas del mismo sexo pueden crecer tan sanamente como los hijos e hijas de una pareja de distinto sexo.”

Tales afirmaciones, también han sido respaldadas por el Programa Universitario de Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México y Fundar Centro de Análisis e Investigación y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal en su comunicado expedido el 28 de Junio de 2010

Como hasta ahora hemos visto, científicamente se ha comprobado que, a pesar de una dificultad que una familia homo parental pueda presentar (Como lo  puede cualquier otra) se tiene la capacidad de criar y educar a un niño o niña si se tiene voluntad, atención, y amor.

 

Mi postura se encuentra a favor de esta propuesta, y estoy de acuerdo en que la familia, como componente social, cambia con su contexto, y si así se necesita, debe cambiar para dirigirse a una mejor configuración, sobre todo si ésta se orienta a la motivación de la tolerancia y respeto.

 

Sin embargo, aún me falta por mencionar un factor fundamental para tomar esta decisión: la sociedad.
Así es querido lector, ¿Recuerdas como empezaba este artículo?
Te recordaré.
La sociedad, hoy en día se ha vuelto hermética, y en fechas pasadas ha demostrado su miedo a lo diferente, a lo que sale de sus márgenes, a lo que no quiere asimilar dentro del parámetro de lo que “normal” significa para ella.
Y como es de suponerse, esto es un gran problema, porque tarde o temprano, un comportamiento así terminará por afectarnos.
Es aquí donde ligamos los temas.

 

 

 

Un punto sobre la adopción homosexual que yo considero de suma importancia, y que realmente me preocupa, es el trato que recibirán los pequeños.
Pero aclaro, no porque sea culpa de la orientación sexual de los padres, ni por la forma de educación que reciban.

Yo considero que eso no debería ser tomado en cuenta para juzgar a un humano.

Pero lamentablemente hoy lo es.

Si me preocupo por el trato que recibirán los niños al salir a la luz, no es porque yo me proponga a proporcionarles un trato intolerante o discriminatorio, yo sé que hay mucha gente con mentalidad abierta dispuesta a recibirlos con una sonrisa.

Pero sé que ellos y yo somos muy pocos. Y también conozco a mi sociedad.

Sé cuánto puede llegar a dañar solamente porque no encajes en el espacio de “uno más” que te toca ocupar.

 

Decidí dejar el tema de adopción al final, porque estoy de acuerdo con la propuesta. Yo apoyo que los homosexuales defiendan un derecho que se merecen porque son eso. HUMANOS.
Sin embargo, creo que aún no es momento para poner en práctica tal ley.
Porque aún somos una sociedad inmadura. Sí, hemos mejorado, pero aún nos falta camino por recorrer.

Un claro ejemplo, en el 2003 se aprobó la Ley Federal para Prevenir la Discriminación, y sin embargo, solo en 13 entidades de la nación, discriminar es delito.


Hoy que veo que ya ha pasado casi un año desde que esta transformación se aprobó, espero que aquellos que obtuvieron el derecho, sepan afrontar las responsabilidades que poseerlo conlleva, pero sobre todo, que sean fuertes y muestren resistencia ante esta sociedad cambiante.

Porque tú mereces derechos y dignidad humana sin importar si te atraen hombres, mujeres o ambos. Y te lo mereces por eso, por tener calidad de PERSONA, y una calidad de persona no se reduce por cómo o a quién ames.

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